Experiencias infantiles dos veces excepcionales que contribuyen a la impostura

Este estudio cualitativo consistió en explorar la relación entre el síndrome del impostor en el profesorado postsecundario y sus experiencias infantiles doblemente excepcionales (2e). La falta de una identificación precisa y de adaptaciones para los alumnos 2e puede provocar problemas de salud mental duraderos, bajo rendimiento en entornos académicos y baja autoestima. Cuando los individuos 2e se convierten en profesionales, la identidad desarrollada en la escuela primaria puede contribuir a sentimientos de síndrome del impostor, causando importantes luchas de rendimiento y salud mental. Se utilizó la teoría de la identidad psicosocial de Erikson como marco teórico para comprender cómo repercuten estas experiencias en el desarrollo de la identidad en las etapas cuatro, cinco y siete del desarrollo psicosocial. Este estudio consistió en entrevistar a seis profesores de una gran universidad estatal del Medio Oeste que se autoidentificaban como 2e y habían experimentado el síndrome del impostor. Mediante preguntas semiestructuradas en la entrevista, se preguntó a los participantes sobre sus experiencias 2e en el aula infantil y el síndrome del impostor, y sobre cómo podían estar conectadas esas dos variables. Tras transcribir y codificar los datos con NVivo, surgieron cinco temas: a) porque era superdotada…, b) interacciones externas que se convierten en monólogos internos, c) acomodarme a mi entorno, d) el síndrome del impostor anulando el éxito objetivo y e) el síndrome del impostor comienza en la escuela primaria. Los trabajadores sociales clínicos que trabajan con estudiantes 2e y profesionales con síndrome del impostor pueden utilizar esta información para lograr un cambio social positivo trabajando para identificar dónde se necesita un cambio que implique políticas y estrategias para reducir las luchas 2e negativas y el síndrome del impostor entre los profesionales de la educación superior.